
El gobierno de Claudia Sheinbaum aceleró las negociaciones con Estados Unidos rumbo a la revisión del T-MEC, considerada clave para la estabilidad económica regional. En las mesas de trabajo se abordan temas sensibles como aranceles, industria automotriz, acero, aluminio y reglas comerciales, con avances parciales pero sin acuerdos definitivos.
La revisión del tratado, programada para 2026, genera alta expectativa porque de su resultado dependen millones de empleos y la continuidad de inversiones en América del Norte. Aunque existen tensiones y presiones políticas, el gobierno mexicano mantiene una postura optimista y busca preservar el acuerdo como motor de crecimiento y competitividad.
