
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, descartó un alto al fuego en Líbano y condicionó cualquier negociación con Beirut al desmantelamiento total de Hezbollah. Mientras continúan los enfrentamientos, Israel intensifica su ofensiva en zonas clave como Bint Jbeil, considerada un bastión del grupo. Aunque se han iniciado contactos diplomáticos entre ambos países —los primeros en décadas—, Líbano insiste en que cualquier diálogo debe comenzar con un cese de hostilidades. Netanyahu afirmó que busca una paz duradera basada en la fuerza y advirtió que su país está preparado ante una posible escalada del conflicto en la región.
