
El Senado de la República aprobó este 29 de septiembre, con 86 votos a favor y 42 en contra, una reforma constitucional que establece la nacionalidad mexicana única como requisito para quienes busquen la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
La modificación a los artículos 82, 116 y 122 señala que las personas con otra nacionalidad deberán renunciar a ella antes de solicitar su registro como candidatas o candidatos. También contempla restricciones durante el ejercicio del cargo, como utilizar pasaportes o documentos de identidad extranjeros, ejercer derechos políticos de otra ciudadanía o solicitar otra nacionalidad.
La reforma no elimina la doble nacionalidad para la población mexicana en general. El oficialismo sostiene que busca reforzar la soberanía y evitar posibles interferencias extranjeras, mientras legisladores de oposición cuestionaron que la medida pueda limitar los derechos políticos de mexicanos con doble nacionalidad.
El proyecto todavía debe completar el procedimiento de reforma constitucional, incluida su aprobación por al menos 16 congresos estatales. De acuerdo con el dictamen, las nuevas disposiciones comenzarían a aplicarse a partir de 2028.
