
Un juez de Ecuador ordenó prisión preventiva para Luisa González, excandidata presidencial y una de las principales figuras de la oposición al presidente Daniel Noboa. La decisión se tomó el viernes 23 de octubre, luego de que la Fiscalía la acusara de presunto lavado de activos relacionado con el financiamiento de la campaña electoral de 2023.
González fue detenida el jueves en su domicilio, en la provincia costera de Manabí, y trasladada a Guayaquil para enfrentar una audiencia de formulación de cargos. La misma medida fue dictada contra el exasambleísta Santiago Díaz y Wendy Onofre, exfuncionaria municipal. Otra colaboradora de la campaña, Estefanía Molina, recibió medidas alternativas que incluyen presentaciones periódicas y prohibición de salir del país.
La investigación, denominada caso Laberinto, busca esclarecer el origen y destino de aproximadamente 500 mil dólares presuntamente utilizados en publicidad electoral y cuyo financiamiento no habría sido declarado. Una de las hipótesis de la Fiscalía apunta a posibles recursos provenientes de Venezuela; sin embargo, la investigación continúa y las acusaciones no constituyen una sentencia condenatoria.
González rechazó las acusaciones y afirmó que es víctima de persecución política. La detención ocurre en medio de la tensión entre el movimiento Revolución Ciudadana, vinculado al expresidente Rafael Correa, y el Gobierno de Noboa, a poco más de un mes de las elecciones locales previstas para el 29 de noviembre.
