
El presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar Ortiz, hizo un balance de su primer año al frente del máximo tribunal y reconoció varios desafíos, entre ellos el rezago de expedientes, un déficit presupuestal de 130 millones de pesos y la polémica por el diálogo de ministros con empresarios.
Aguilar explicó que la Corte implementó un filtro más estricto para admitir asuntos, con el objetivo de evitar que lleguen casos que no aporten nuevos criterios jurídicos. Según el ministro, esta medida redujo alrededor de 30% el número de expedientes que ingresan y permitió disminuir los tiempos de trámite de aproximadamente tres meses a entre 15 y 20 días.
Otro de los temas es el presupuesto. La SCJN enfrenta un déficit de 130 millones de pesos, situación que condiciona la posibilidad de restablecer el seguro de gastos médicos mayores para 288 trabajadores. Aguilar señaló que la medida solo podría aplicarse si existe suficiencia presupuestaria y aclaró que no contempla a los ministros.
Sobre la relación con empresarios, el presidente de la Corte defendió una política de “puertas abiertas” con distintos sectores y anunció foros públicos para transparentar estos encuentros. También se refirió al plazo de la CIDH para atender la prisión preventiva oficiosa, asunto que, dijo, buscará resolver antes de que termine 2026.
