
La FIFA asumió oficialmente el control operativo del Coloso de Santa Úrsula de cara al arranque de la Copa del Mundo 2026, por lo que el inmueble dejará temporalmente el nombre comercial de Estadio Banorte para convertirse en “Estadio Ciudad de México”, tal como establecen las reglas del organismo internacional para sedes mundialistas.
La entrega del estadio ocurre a menos de un mes del partido inaugural entre México y Sudáfrica. A partir de ahora, la FIFA se encargará de la logística, operación y adecuaciones finales del recinto durante 53 días, incluyendo zonas de hospitalidad, señalización, seguridad y experiencia para aficionados.
El histórico inmueble, conocido como el “Coloso de Santa Úrsula”, fue sometido a una remodelación de aproximadamente 18 meses para modernizar su infraestructura rumbo al torneo. Entre las mejoras destacan nuevas butacas, renovación de cancha híbrida, accesos y áreas VIP, aunque también han surgido críticas por fallas en visibilidad, conectividad y organización en eventos recientes.
Con el Mundial 2026, el estadio hará historia al convertirse en el primero en albergar inauguraciones de tres Copas del Mundo, tras haber sido sede en 1970 y 1986.
