
Oso y Blanquis fueron entregados voluntariamente al CEMAA de Mérida por don Jacinto, su tutor, ante la presunción de un nuevo ataque y debido a la complicada situación familiar que atraviesa.
Ambos perritos ya fueron valorados por médicos veterinarios y permanecerán bajo resguardo municipal.
El CEMAA informó que descarta el sacrificio humanitario y buscará para Oso y Blanquis un hogar responsable que pueda brindarles las condiciones que necesitan.
Además, el DIF Mérida dará acompañamiento a don Jacinto y su familia ante los problemas de salud que enfrentan.
