
La construcción del nuevo centro hospitalario busca «abordar la insuficiencia de los recursos médicos existentes», explicaron las autoridades de Wuhan el viernes, agregando que seguirá el modelo del hospital Xiaotangshan que se habilitó en 2003 en Pekín durante un brote de síndrome respiratorio agudo grave (SARS, por sus siglas en inglés).La edificación del inmueble, que será una estructura prefabricada ubicada en una parcela de 25.000 metros cuadrados, tiene que completarse en seis días, reporta South China Morning Post.
En 2003, las autoridades chinas levantaron el hospital para el SARS desde cero en apenas seis días para tratar un brote de un virus respiratorio similar que se expandió desde China a más de una docena de países causando unos 800 fallecidos. El centro tenía unidades de aislamiento individual que parecían filas de pequeñas cabañas.
En el epicentro del brote, Wuhan, las calles, centros comerciales y otros espacios públicos normalmente bulliciosos lucían desiertos en su segundo día de cuarentena. El uso de mascarillas era obligatorio en público y las imágenes procedentes de la ciudad mostraban estantes vacíos en los mercados mientras la población acumulaba provisiones para lo que podría ser un largo aislamiento.
Las estaciones de tren y metro y el aeropuerto permanecen cerrados y la Policía inspecciona los vehículos que ingresan a la ciudad pero no ha cerrado las carreteras.
Los hospitales de la ciudad lidian con una avalancha de pacientes y escasez de suministros. Videos publicados en internet muestran a multitudes de personas frenéticas con máscaras esperando en fila para chequeos. Algunos usuarios de la red de microblogs Weibo han contado que sus familiares intentaron conseguir un diagnóstico pero fueron rechazados porque los centros médicos estaban al máximo de su capacidad.
Al menos ocho hospitales de Wuhan han pedido donaciones de máscaras, gafas, batas y otros equipos de protección, según avisos online.
Las autoridades han tomado precauciones en todo el país. En la capital, Pekín, los grandes eventos públicos se cancelaron de forma indefinida, incluyendo ferias tradicionales en templos típicas de las celebraciones del Año Nuevo Lunar. Dos importantes destinos turísticos, la Ciudad Prohibida y Disneyland Shangái anunciaron su cierre de forma indefinida a partir del sábado.
La gran mayoría de los afectados están dentro y en los alrededores de Wuhan, o son personas relacionadas con la ciudad. También se reportaron casos en los territorios chinos de Hong Kong y Macao, así como en EE.UU., Japón, Corea del Sur, Tailandia, Vietnam, Singapur, entre otros.
La Organización Mundial de la Salud no declaró una emergencia mundial, una decisión que habría supuesto más fondos y recursos para luchar contra la enfermedad, pero también posibles restricciones comerciales y de viaje, así como otros daños económicos.
Fuente: AP