
La empresaria británica Sophie Downing descubrió que una tarjeta de regalo de una cafetería mostraba un saldo de 63 cuatrillones de libras esterlinas, lo que, en teoría, la convertiría en la persona más rica del planeta por encima de grandes multimillonarios. El insólito monto apareció en el recibo cuando intentó pagar una bebida, sorprendiendo tanto a ella como a los empleados del local.
Posteriormente, la empresa explicó que se trató de un error administrativo en el sistema, donde el número de la tarjeta se ingresó por equivocación como valor del saldo. El monto solo era un registro incorrecto en el ticket y no podía convertirse en dinero ni utilizarse fuera de esa cadena de cafeterías.
