
Habitantes de Tebec, en Umán, presentaron una denuncia ante Semarnat y Profepa por las afectaciones que generan tres bancos de extracción de material pétreo que operan junto al único camino de acceso a la comunidad.
Las y los pobladores denuncian:
-
Polvo constante por la extracción y transporte sin protección, lo que ha incrementado enfermedades respiratorias y oculares.
-
Explosiones irregulares, que provocan estrés, daños a la salud mental y fisuras en viviendas.
-
Impacto ambiental severo, por la destrucción de vegetación, suelo y hábitats locales.
-
Basura y residuos peligrosos abandonados en la zona, con riesgo de contaminar el manto freático.
-
Inseguridad vial, debido al tránsito de camiones pesados sin supervisión, lo que pone en riesgo a quienes usan mototaxi, el único transporte público.
La comunidad exige que Profepa imponga medidas de seguridad y clausuras, pues consideran que la actividad minera —impulsada por megaproyectos en la región— amenaza su salud, su entorno y su forma de vida.
Organizaciones como Utsil Kuxtal reiteran el llamado a declarar la península zona de emergencia socioambiental y demandan reparación del daño.
