
La organización ambientalista Greenpeace México informó sobre la presunta expansión de un derrame petrolero en el Golfo de México que, con base en datos de la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México y testimonios de comunidades costeras, podría haber impactado hasta 630 kilómetros de litoral en el suroeste del Golfo.
De acuerdo con estos reportes, en diversas playas continúa el arribo de residuos de hidrocarburo —chapopote— en los últimos días, incluso en zonas donde previamente se habían realizado labores de limpieza.
Estas versiones contrastan con lo señalado por autoridades y PEMEX, que han informado sobre avances en las tareas de saneamiento y han sostenido que varias playas se encuentran en condiciones limpias.
Greenpeace y la Red Corredor Arrecifal señalan que las acciones de limpieza no han sido homogéneas, concentrándose principalmente en zonas de interés turístico, mientras que otras áreas más alejadas —según sus reportes— no habrían recibido atención suficiente.
Ante estos señalamientos, Greenpeace hizo un llamado a las autoridades a reforzar las medidas de contención y, en su caso, evaluar la pertinencia de declarar una emergencia ambiental, conforme a los protocolos establecidos.
Hasta el momento, no hay información pública independiente que confirme el alcance total de la afectación señalada por las organizaciones.
