
La Organización Mundial de la Salud (OMS) solicitó información a las autoridades rusas tras la muerte de una trabajadora de 28 años de un instituto de investigación contra la peste en Irkutsk, Siberia. La mujer falleció el 2 de octubre por una neumonía de origen desconocido, mientras se investiga si pudo estar relacionada con la peste neumónica.
Entre las hipótesis se encuentran un posible contagio durante un viaje reciente a Tailandia o una exposición accidental a agentes patógenos en su lugar de trabajo. Hasta el momento, no se ha confirmado que la fallecida tuviera peste neumónica ni que exista un brote activo.
Las autoridades rusas informaron a la OMS que no se han registrado casos de peste en Irkutsk y que las pruebas realizadas a las personas que tuvieron contacto con la trabajadora no detectaron patógenos peligrosos. El organismo internacional mantiene el seguimiento del caso y considera bajo el riesgo para Rusia y muy bajo para Europa.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofreció ayuda a Rusia para atender la situación, mientras el Kremlin agradeció el ofrecimiento y señaló que la información debe basarse en los reportes de sus autoridades sanitarias. La investigación continúa para esclarecer la causa del fallecimiento.
