
A pocos meses del Mundial de Fútbol 2026, los precios del hospedaje cerca del MetLife Stadium en Nueva Jersey —donde se jugará la final— han aumentado de forma exorbitante, reflejando una fuerte demanda anticipada de aficionados. Algunas estancias en Airbnb alcanzan hasta 17 000 dólares por un fin de semana durante el partido decisivo, atrayendo a quienes buscan la comodidad de la proximidad al estadio. Este fenómeno también se observa en ciudades anfitrionas en México, como la Ciudad de México, donde los alojamientos cercanos al Estadio Azteca están mucho más caros de lo habitual. El aumento de tarifas no se limita a rentas temporales, ya que hoteles en general esperan incrementos importantes durante el torneo, haciendo que quedarse cerca de los principales escenarios se vuelva significativamente más costoso.
