
Israel y Estados Unidos realizaron nuevos ataques coordinados contra objetivos estratégicos en Irán, incluyendo instalaciones energéticas como el yacimiento de gas South Pars, considerado el mayor del mundo, lo que provocó incendios y daños en infraestructura clave.
De acuerdo con los reportes, estas acciones forman parte de una escalada militar iniciada a finales de febrero, en medio de tensiones por el programa nuclear iraní y los conflictos regionales. Irán ha respondido con amenazas de represalias contra infraestructura energética en países aliados de Washington en Medio Oriente.
En el desarrollo del conflicto también se han registrado ataques con misiles y drones, así como operaciones militares contra instalaciones de seguridad y depósitos de armamento, lo que mantiene la situación en constante evolución y con preocupación internacional por una posible mayor escalada.
