
Las fuerzas militares de Estados Unidos confiscaron al buque petrolero Verónica en una operación coordinada en aguas del Caribe, llevada a cabo antes del amanecer por la Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear junto con la Guardia Costera y el Departamento de Seguridad Nacional. El Verónica fue interceptado sin incidentes como parte de una campaña para hacer cumplir sanciones y bloquear el transporte de petróleo venezolano o vinculado a ese país bajo el argumento de actividades ilícitas.
La acción forma parte de una escalada en la que, entre diciembre de 2025 y enero de 2026, Estados Unidos ha intervenido al menos seis grandes buques que intentaban evadir sanciones, en el contexto de un bloqueo marítimo y de sus esfuerzos por controlar el comercio de crudo venezolano.
