
El precio internacional del petróleo continúa subiendo en los mercados de Europa y Estados Unidos debido a la creciente tensión en Medio Oriente, lo que genera preocupación por posibles interrupciones en el suministro energético. El barril de Brent superó los 90 dólares y el WTI también registró fuertes incrementos, alcanzando niveles no vistos en meses.
El aumento responde al riesgo de que el conflicto afecte rutas clave de transporte de crudo, especialmente en el Estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca de una quinta parte del petróleo mundial. Analistas advierten que, si la crisis se intensifica, los precios podrían seguir subiendo y presionar la inflación y la economía global.
