
Estados Unidos envió desde Miami el primer vuelo de ayuda humanitaria a Cuba como parte de un programa de 100 millones de dólares impulsado por el secretario de Estado, Marco Rubio. El cargamento incluye alimentos y kits de higiene para unas 700 familias y será distribuido a través de la Iglesia católica y Cáritas Cuba, con el objetivo de que la asistencia llegue directamente a la población y evitar que sea controlada por el gobierno cubano.
