
La petrolera estadounidense Chevron ha fletado al menos once buques cisterna que se dirigen a puertos venezolanos como José y Bajo Grande para cargar crudo, marcando un repunte en la actividad marítima petrolera tras la caída de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses. Esta flotilla representa un aumento respecto a diciembre y es el mayor volumen de embarcaciones desde octubre. Chevron opera bajo una licencia especial del Departamento del Tesoro de EEUU que le permite extraer y exportar petróleo venezolano a pesar de las sanciones. La compañía afirma cumplir con todas las leyes y regulaciones y mantiene operaciones a pesar de un refuerzo militar estadounidense en el Caribe.
