
Las comisiones de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos del Senado aprobaron por unanimidad la reforma impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum para poner un tope a las llamadas “pensiones doradas” de altos exfuncionarios. La iniciativa plantea modificar el artículo 127 constitucional para que las jubilaciones del sector público no superen el 50 % del salario presidencial, medida que busca eliminar privilegios y generar ahorros para el Estado. Tras obtener 32 votos a favor sin oposición, el dictamen fue enviado a la Mesa Directiva para continuar su proceso legislativo en el pleno.
