Hoy, VW City Altabrisa se convirtió en el punto de encuentro de una de las comunidades automotrices más queridas de México.
Más de 100 vehículos Volkswagen clásicos y modificados, junto con familias provenientes de distintos puntos de Yucatán, Campeche y Quintana Roo, se reunieron para celebrar el amor por un ícono que ha marcado generaciones.
Hubo vochos restaurados, personalizados, convertidos en verdaderas obras de arte sobre ruedas y cargados de historias que han pasado de padres a hijos.
Porque el Vocho no es solo un automóvil.
Es recuerdos de infancia, viajes en familia, primeras aventuras y una pasión que sigue rodando con el paso de los años.
Gracias a todas las familias, clubes vocheros y visitantes que hicieron posible esta gran fiesta automotriz.
💙🚘 ¡Larga vida al Vocho!
