
El agua frente a las costas de Acapulco alcanzó hasta 31.5°C, una temperatura superior a la registrada antes del devastador paso del huracán Otis en 2023. Expertos advierten que el océano extremadamente cálido podría favorecer la rápida intensificación de futuros ciclones.
Además, la posible llegada de un fenómeno de El Niño durante 2026 mantiene en alerta a científicos y autoridades, en una temporada donde se prevén varios huracanes intensos en el Pacífico mexicano.
Aunque no existe un ciclón con trayectoria definida hacia Acapulco en este momento, las condiciones del mar son vigiladas de cerca.
