
El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su renuncia este jueves 5 de noviembre, en medio de una crisis política y financiera provocada por la intervención y cierre de Ueno Bank, institución que dejó a cerca de 2.9 millones de clientes sin acceso inmediato a sus ahorros. Su decisión se anunció mientras la Cámara de Diputados debatía someterlo a un juicio político.
En un mensaje difundido en redes sociales, Peña afirmó que su salida busca preservar la estabilidad del país, la paz social y las instituciones democráticas. También ofreció disculpas a la ciudadanía y pidió garantizar la devolución de los recursos de los ahorradores y la protección de los fondos públicos depositados en la entidad.
La crisis estalló luego de que el Banco Central de Paraguay detectara que Ueno Bank tenía un índice de solvencia inferior al 50% del mínimo exigido y ordenara su intervención. La institución administraba alrededor de 850 millones de dólares en recursos públicos, incluidos fondos del sistema de pensiones. Además, la Fiscalía abrió una investigación por presuntas irregularidades financieras y acusó a 27 personas, entre ellas directivos del banco.
La salida de Peña ocurrió después de que el Partido Colorado, al que pertenece, anunciara su respaldo al juicio político en su contra. Las críticas se relacionan también con sus antiguos vínculos empresariales con el grupo propietario de la institución. El vicepresidente Pedro Alliana quedó como sucesor para concluir el periodo presidencial hasta agosto de 2028.
