
La tensión diplomática entre Japón y Rusia aumentó luego de que el presidente ruso Vladimir Putin visitara la isla de Iturup, en el archipiélago de las Kuriles, cuya soberanía es disputada por ambos países. Se trata de la primera visita de Putin a estas islas durante su largo mandato.
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, calificó el viaje como “absolutamente inaceptable” y reiteró que Iturup y las otras tres islas que Tokio reclama —Kunashiri, Shikotan y Habomai— forman parte de los llamados Territorios del Norte de Japón.
En respuesta, el Ministerio de Exteriores japonés convocó al embajador ruso para presentar una protesta formal. Tokio también advirtió que podría adoptar “medidas apropiadas” ante la visita.
Putin, por su parte, defendió la presencia rusa en las islas y Moscú reafirmó que considera el territorio parte de Rusia. La disputa se remonta al final de la Segunda Guerra Mundial, cuando la Unión Soviética ocupó las islas, y ha impedido que ambos países concreten un tratado de paz definitivo.
La visita ocurre además en un contexto de relaciones particularmente tensas entre Tokio y Moscú, agravadas por las sanciones japonesas contra Rusia tras la invasión de Ucrania.
