
Lucas, un husky siberiano de tres años, se convirtió en el primer perro en Tabasco en recibir una pensión alimentaria tras el divorcio de sus dueños.
Una jueza familiar ordenó el pago de 700 pesos mensuales, además de cubrir sus gastos veterinarios, al considerar el bienestar del animal. La resolución también otorgó la guarda y custodia provisional a su dueña.
Aunque en Tabasco no existe una legislación específica sobre este tipo de casos, organizaciones protectoras de animales consideran que el fallo podría convertirse en un precedente para reconocer a las mascotas como integrantes de la familia.
