
La temporada de flamencos sigue regalando escenas que parecen sacadas de un documental.
Durante julio, los polluelos comienzan a fortalecerse y a reunirse en grandes grupos conocidos como «guarderías», donde permanecen juntos mientras continúan su desarrollo y aprenden a adaptarse en comunidad.
Este comportamiento es parte de su proceso natural de crecimiento y una muestra más de la extraordinaria vida silvestre que alberga la península de Yucatán.
Una tierna postal que nos recuerda la importancia de proteger los espacios donde estas emblemáticas aves continúan escribiendo su historia.
