
A través de la página Ciudad Maya Dzoyilá – Kukulcan – Las Granjas, se denunciaron daños irreparables en estructuras arqueológicas recién restauradas en el sitio de Dzoyilá. Al tratarse de terrenos propiedad del INAH y zonas de conservación, estos actos representan un delito federal.
La maquinaria pesada ha vulnerado el patrimonio cultural de los meridanos, poniendo en riesgo la historia y el legado de la zona.
