
El atleta español Álex Roca ha construido su historia desde la constancia, no desde la excepción.
Con parálisis cerebral y 76% de discapacidad, ha enfrentado limitaciones motoras y de comunicación desde la infancia. Aun así, con el paso de los años, encontró en el deporte una forma de avanzar, adaptarse y competir.
Ha completado maratones, triatlones y retos de alta exigencia física, convirtiéndose en el primer atleta con su condición en terminar una prueba de 42 kilómetros. No como un acto simbólico, sino como resultado de preparación, disciplina y trabajo sostenido.
Su caso no habla de “milagros”, sino de proceso. De entrenamiento constante, de caídas y de seguir.
En los próximos días, volverá a ponerse a prueba en el Maratón de Madrid. No para demostrar que es invencible, sino que los límites, muchas veces, se redefinen.
