
La final del Campeonato Mineiro entre Cruzeiro y Atlético Mineiro terminó en una violenta pelea entre jugadores y cuerpos técnicos que dejó un récord de 23 expulsados. El conflicto comenzó en los minutos finales tras un choque entre el mediocampista Christian y el portero Everson, lo que desató empujones, golpes e insultos entre futbolistas de ambos equipos. Un análisis de lectura de labios reveló que durante la gresca se intercambiaron amenazas y fuertes insultos, mientras personal de seguridad y la policía tuvieron que intervenir para controlar la situación. El partido terminó con victoria de Cruzeiro 1-0, aunque el resultado quedó opacado por el escándalo.
