
Israel y Estados Unidos intensificaron los bombardeos contra objetivos en Irán, incluyendo instalaciones en Teherán, Isfahán y otras zonas del país. Las autoridades iraníes respondieron con el lanzamiento de misiles y drones contra Israel y contra posiciones vinculadas a Estados Unidos en la región del Golfo. La escalada forma parte del conflicto iniciado a finales de febrero, que ha provocado tensiones en todo Medio Oriente y ha generado preocupación internacional por sus efectos en la seguridad y el mercado energético.
