
El sarampión ha repuntado de forma significativa en México, con más de 8,400 casos confirmados y 27 muertes hasta el 5 de febrero de 2026, principalmente debido a la disminución de la vacunación tras la pandemia de COVID-19. Las autoridades sanitarias señalan que la cobertura insuficiente, la desinformación y la priorización de recursos hacia el coronavirus dejaron brechas de inmunidad que ahora favorecen la propagación del virus. Los grupos más afectados son niños pequeños y también adultos jóvenes sin esquema completo de vacunación. Estados como Chihuahua y Jalisco concentran la mayoría de los casos, y se ha intensificado el llamado a reforzar esquemas de vacunación y la vigilancia epidemiológica para evitar mayores contagios y recuperar la confianza pública en las vacunas.
