
Veronika, una vaca de 13 años que vive como mascota en una granja de Austria, ha demostrado la capacidad de usar una herramienta de manera flexible y funcional —algo que hasta ahora solo se había documentado en primates— al emplear una escoba para rascarse distintas partes del cuerpo adaptando su uso según la zona.
Investigadores del Instituto de Investigación Messerli de la Universidad de Veterinaria de Viena publicaron el estudio en Current Biology tras observar y registrar docenas de episodios en los que Veronika manipulaba la escoba con precisión, alternando entre las cerdas y el mango según necesidad.
Este hallazgo desafía la idea tradicional de que el uso flexible de herramientas es exclusivo de primates y sugiere que la cognición del ganado bovino ha sido subestimada por la ciencia.
