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Tom Brady anunció su divorcio con la modelo Gisele Bündchen

​Adiós a la pareja perfecta. El mejor jugador de fútbol americano de la historia, Tom Brady, y la supermodelo brasileña, Gisele Bündchen, se divorcian.

Ricos, famosos y exitosos, con dos hijos en común y tras 13 años de matrimonio, este viernes 28 de octubre registran los papeles de su divorcio en un juzgado de Florida (EE UU), según ha confirmado el deportista en sus redes sociales.

“Llegamos a esta decisión de forma amistosa y con gratitud por el tiempo que hemos pasado juntos”, publicó Brady en una historia de su cuenta de Instagram, en la que tiene 12,8 millones de seguidores. “Hemos sido bendecidos con hijos hermosos y maravillosos que seguirán siendo el centro de nuestro mundo en todos los sentidos”, ha añadido.

“Llegamos a la decisión de poner fin a nuestro matrimonio después de pensarlo mucho. Hacerlo es, por supuesto, doloroso y difícil, como lo es para muchas personas que pasan por lo mismo cada día en todo el mundo. Sin embargo, solo deseamos lo mejor el uno para el otro mientras seguimos los nuevos capítulos de nuestras vidas que aún están por escribir. Y pedimos amablemente intimidad y respeto mientras navegamos por lo que vendrá en los próximos días y semanas”, concluye el comunicado del futbolista en su red social. Una separación que ahora ha hecho oficial, pero que lleva protagonizando titulares desde hace meses.

Hace unas semanas trascendió que ambos habían contratado abogados matrimonialistas para la disolución de su matrimonio. Ya no vivían juntos. La vuelta del deportista a los terrenos de juego parece haber sido la puntilla a la relación. Tras anunciar su retirada, Brady, de 45 años, se arrepintió y fichó por los Tampa Bay Bucaneers, de Florida. Gisele Bündchen, de 42 años, dejó claro en una reciente entrevista con la revista Elle que no le gustaba la idea de que su marido volviese a la competición. “Obviamente, tengo mis preocupaciones: este es un deporte muy violento, y tengo a mis hijos y me gustaría que él estuviera más presente”, dijo. “Definitivamente, he tenido esas conversaciones con él una y otra vez. Pero, en última instancia, creo que todo el mundo tiene que tomar una decisión que funcione para él. Él también tiene que buscar su alegría”, señaló, tras explicar que ella había hecho ya sacrificios para estar juntos.

A los pocos minutos del anuncio de Brady, Bündchen hacía lo mismo en su cuenta de Instagram (donde tiene 20 millones de seguidores). El mensaje empezaba de una forma similar: “Con mucha gratitud por nuestro tiempo juntos, Tom y yo hemos decidido de manera amistosa divorciarnos. Mi prioridad siempre ha sido y seguirá siendo nuestros hijos, a los que amo con todo mi corazón. Seguiremos criándoles juntos, para darles el amor, cuidado y atención que tanto merecen”. Y proseguía: “La decisión de finalizar un matrimonio nunca es fácil, pero nos hemos distanciado y aunque, por supuesto, es difícil pasar por algo como esto, me siento bendecida por el tiempo que hemos pasado juntos y siempre le desearé a Tom lo mejor”. Finalizaba el mensaje pidiendo también privacidad en estos momentos para la familia.

En su podcast personal Let’s go, Brady también habló de los sacrificios que su carrera como deportista comportaba: “No he tenido una Navidad en 23 años y no he tenido un Día de Acción de Gracias en 23 años, no he celebrado los cumpleaños con las personas que me importan que nacen desde agosto hasta finales de enero. Y no puedo estar en los funerales y no puedo estar en las bodas”, dijo.

“Creo que llega un punto en tu vida en el que dices: ‘¿Sabes qué? Ya he tenido suficiente y es hora de seguir adelante, de pasar a otras partes de la vida”.

La pareja se casó el 26 de febrero de 2009 en una pequeña ceremonia en la iglesia católica de Santa Mónica (California) y celebró una segunda ceremonia en Costa Rica en abril de 2009.

Ambos tienen además una cartera de activos en común por valor de 26 millones de dólares y, entre otras propiedades, una casa valorada en 17 millones de dólares que compraron hace menos de dos años en Indian Creek (Florida), un apartamento en Nueva York, un rancho en Montana y una casa en Costa Rica, donde suelen pasar las vacaciones. Los términos económicos del divorcio no han trascendido.
Fuente y foto: El País

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