“Cazavampiros” de la Sagarpa: los protectores del hato ganadero “Cazavampiros” de la Sagarpa: los protectores del hato ganadero
De acuerdo con datos oficiales proporcionados por el delegado en Yucatán de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), Pablo... “Cazavampiros” de la Sagarpa: los protectores del hato ganadero

Por: Martha D. Chan

 

MÉRIDA, YUCATÁN, A 30 DE SEPTIEMBRE.– La vacunación en el ganado debe ser cada seis meses, cuya campaña en lugares críticos está a cargo de la Sagarpa Yucatán.

Para que el equipo de “cazavampiros” llegue a los ranchos, los dueños tienen que preparar la zona donde se trabajará y encerrar el ganado durante tres días.

Aunque parezca increíble en Yucatán hay un grupo personas especializada en la caza de vampiros, hematófagos dedicados atacar mortalmente al ganado, por lo que cada año la Sagarpa en la Entidad implementa un programa para exterminar a los “chupasangre”.

Para esos vampiros no se necesita estacas de plata o ir “armados” con ajos sino que solitos caen en una red ultrafina diseñada especialmente para la captura y luego aplicarles un ungüento de sustancia toxica que les causa la muerte días más tarde.

Cada año, la Sagarpa a través del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) para evitar la presencia del murciélago hematófago que transmite la rabia paralítica bovina, realiza una campaña para preventivas la mortandad del ganado.

De acuerdo con datos oficiales proporcionados por el delegado en Yucatán de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), Pablo Castro Alcocer, durante el primer semestre de año se han aplicado 23,337 vacunas al ganado susceptible y 1,563 dosis como seguimiento a focos rojos rábicos.

Además de 288 operativos de captura de corral y 40 en refugios, con lo cual se logró la captura y tratamiento vampíricida a más de 2,680 murciélagos hematófagos. El año pasado se capturaron unos 4,000 quirópteros, principalmente hembras.

La meta de trabajo de personal de la Sagarpa es de 800 ranchos en todo el año y existen tres brigadas de “cazavampiros”, que salen a trabajar por las noches, cinco días después de la luna llena, es decir cuando hay “luna negra” –la total oscuridad hace que caigan más murciélagos-, se distribuyen en la zona Centro, Sur y Oriente, en ésta última está más concentrado el hato ganadero y equino.

La época de sequía en cuando más se concentran los vampiros y en la época de lluvias salen poco, pero los hematófagos necesitan alimentarse todos los días.

El jefe de programa de salud animal de la Sagarpa en Yucatán, Alfredo Colín Álvarez, expresó que a nivel nacional Yucatán está considerado en la zona problemática por ataques de vampiros, a pesar de tener una producción ganadera de medio millón de reses, esto porque los ganaderos ya tiene una mayor información sobre la situación y reportan los ataques a tiempo.

Señaló que la enfermedad de la rabia paralítica bovina, está controlada, pero que no se puede acabar fácilmente con los vampiros, ya que territorio de la Península de Yucatán es propicio para reproducción de esa especie, debido a los cenotes, cuevas y grutas que existen.

“Cazavampiros”

Hace unas semanas, la Sagarpa en Yucatán invitó a diversos reporteros de los medios de comunicación a unirse a la caza de vampiros, actividad que se realizó en los ranchos “Santa Catalina” y “20 de noviembre”, a varios kilómetros de Izamal, internados en medio del monte.

La actividad que encabezaba Daniel Córdoba, uno de los expertos cazavampiros, acudió Castro Alcocer, Colín Álvarez, el gerente del Comité de Fomento y Protección Pecuaria de Yucatán, Edwin Novelo Ayuso; el jefe de la campaña contra brucelosis y tuberculosis bovina, Franklin Quiñones Ávila y que uno decena de representantes de medios de comunicación inició pasada las 10 de la noche.

A esa hora se comenzaron a colocar las redes de dos metros de altura y de 12 metros de largo, muy cerca del corral del ganado que se encontraba inquieto por la presencia de tanta gente, además que poco antes había caído una torrencial lluvia.

Para que caigan los vampiros tuvo que haber total oscuridad y fue así cuando cayó el primero, pero por tratarse de un murciélago fructífero tuvo que ser dejado en libertad, luego cayó el segundo; sin embargo, se trató de un murciélago insectívoro también fue liberado.

El grupo tuvo que retirarse de “Santa Catalina”, donde a lo mejor por tener más presencia de árboles frutales que esa noche solo esa noche las redes solo atrapaban murciélagos “buenos”, fue hasta el segundo rancho “20 de noviembre”, mucho más alejado de la civilización y donde el camino de brechas fue muy dificultoso para llegar en donde las redes ya tenían a varios “chupasangre” esperándonos para grabarlos y tomarles fotografías.

En rancho “20 de noviembre”, al llegar se nos advirtió tener cuidado, ya que había mucha víbora de cascabel, la gran mayoría había llevado zapatos tenis, así que entre todos teníamos que cuidarnos los pasos e ir alumbrando el camino con la poca batería que les quedaban los teléfonos celulares, es decir toda una odisea para el grupo.

En el sitio ya nos esperaba el técnico Juan Córdoba, el más experimentado “cazavampiros” de la Sagarpa y un apasionado de su trabajo, quien ya había capturado un murciélago hematófago, el cual fue llevado a laboratorio para su investigación, ya que presentaba heridas y descartar que focos de rabia.

El animal se colocó en una pequeña jaula y el grupo siguió su camino hacia donde había caballos, pues había otros vampiros en la red, se tuvo que brincar o cruzar entre las cercas con púas para llegar al lugar.

Daniel y Juan Córdoba, atraparon al vampiro, mismo que fue “bañado” con el ungüento vampíricida, que le producirá hemorragias internas, luego fue liberado para que el ir a su cueva o refugio pueda contaminar a toda la colonia, esto al momento en que se acicalan entre ellos. Se estima que por cada vampiro “tratado” mueren entre 20 y 25 de su especie en unas 48 horas.

Tras la actividad al grupo se les invitó a cenar panuchos, salbutes y polcanes que se colocaron en una pequeña del rancho, su regreso a Mérida fue alrededor de la una y media de la madrugada.

Con Acento

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