Criaderos logran que venados ya no estén en peligro de extinción Criaderos logran que venados ya no estén en peligro de extinción
La cacería ilegal propició una notoria disminución de venados. En Yucatán existen 83 Unidades de Manejo Ambiental (UMA), que autoriza la Secretaría del Medio... Criaderos logran que venados ya no estén en peligro de extinción

MÉRIDA, YUCATÁN, A 30 DE ENERO DE 2017.– Los criaderos de venados han conseguido su repoblamiento al grado que ya no están en peligro de extinción, pero los restaurantes y hoteles aún siguen consumiendo prácticamente todo lo que se cría.

En Yucatán existen 83 Unidades de Manejo Ambiental (UMA), que autoriza la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

 

CACERÍA

La cacería ilegal propició una notoria reducción ya que al año se mataban 20 mil ejemplares y 53 diarios.

Su exquisita carne es muy consumida y eso propició que hayan numerosos cazadores. Incluso, solían darse homicidios accidentales (culposos) ya que en la oscuridad del monte, lo confundían con un ejemplar.

Los mayas aseguran que esto puede deberse a que no pidieron permiso en el monte.

Gilbert Tzec Simá, responsable técnico de la UMA San Fernando,  ubicada en Ticul, declaró que para iniciar un criadero se requiere mínimo un millón de pesos. Incluye el pie de cría, la infraestructura y la comida. En su criadero se cuenta con 20 ejemplares.

Tan sólo para una hectárea con plantas se requieren 256 mil pesos en promedio, aunque los beneficios llegan 10 años después. Vende 20 pies de cría al año, los alimenta en promedio con 3 kilos por cabeza al día.

Ellos llevan trabajando 14 años y tienen los forrajes que son chacá, ramón, jabín y logramos la cría que vendemos a los 4 meses del destete, entre 8 mil y 10 mil pesos cada uno.

De acuerdo a Carlos Berlín Montero, delegado de Semarnat en Yucatán, “las UMAS son espacios avalados por Semarnat para la cría o reproducción de las especies, como el venado cola blanca, porque de esta manera se promueve la repoblación y se requiere de un permiso para la comercialización, que se debe renovar cada seis meses, para constatar que no se está afectando el repoblamiento”.

En éstas se permite la cacería o explotación comercial del venado, pero muy pocos lo aprovechan por razones culturales.

Actualmente la demanda se cubre con producción estatal, envíos del DF y Monterrey, así como importaciones de Noruega, que llegan empacadas al alto vacío. El kilo de carne de venado nacional se cotiza en 250 pesos, en tanto que la importada vale 450 pesos.  Se envía carne a CDMX, Nuevo León y Quintana Roo.

Con Acento

No comments so far.

Be first to leave comment below.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *